Hace solo unas semanas nació en El Recuenco el primer ternero de bisonte europeo dentro de la manada que está siendo monitorizada para estudiar el potencial de esta especie para la restauración de ecosistemas mediterráneos. Los vecinos de El Recuenco le han puesto nombre: Bienvenido, una muestra de la buena acogida que han dado a esta iniciativa que, desde un pequeño pueblo del Alto Tajo, está generando conocimiento científico de gran valor para toda Europa.

Desde su llegada hace unas semanas, la cría se desarrolla con buena salud y pasa su tiempo comiendo, correteando cerca de su madre y explorando las posibilidades del territorio que la manada ocupa en El Recuenco (Guadalajara).
La madre ha culminado aquí una gestación de nueve meses y está muy atenta a los movimientos del ternero que, a medida que va creciendo, comienza a imitar los comportamientos de los adultos y aprende su posición en la manada.
El bisonte europeo es una especie amenazada, así que el nacimiento es una gran noticia para la especie en su conjunto. Además, es también un indicador de la buena adaptación que el grupo está teniendo por el momento a este hábitat. La manada, que ahora se compone de diez individuos, forma parte de un estudio científico que tiene como finalidad aportar nuevos datos sobre la adaptación de la especie a ecosistemas mediterráneos como el de la zona y su impacto en la vegetación y modelación del paisaje.

Se trata de un estudio de gran relevancia con tres universidades implicadas y análisis en marcha con otros grupos de bisontes que habitan en distintos lugares de Europa. El seguimiento y comparación de los resultados generará nuevo conocimiento sobre el potencial de la especie para mantener los ecosistemas sanos y paisajes más resilientes frente a los incendios y otros impactos del cambio climático.
En este caso, decir que el ternero es ‘Bienvenido’ no es solo una cortesía. Se trata también el nombre con el que los vecinos de El Recuenco han decidido llamarlo, en honor a su patrona, y como muestra del afecto con el que han acogido al su nuevo vecino.
El impulso del Ayuntamiento de El Recuenco y sus vecinos fue clave para que esta iniciativa pudiera ponerse en marcha. Los bisontes, que habitan una zona de 400 hectáreas, están contribuyendo a un mejor mantenimiento de esta zona del monte público, al eliminar biomasa que es susceptible de alimentar incendios y frenar la matorralización. Pero los beneficios de esta acción no son solo ecológicos y científicos; la presencia de los bisontes ha generado mucha visibilidad positiva para El Recuenco en medios de comunicación y redes sociales, con el consiguiente aumento de las visitas al pueblo por parte de familias y amantes de la naturaleza.
El estudio que estamos llevando a cabo se realiza en colaboración con el Ayuntamiento de El Recuenco, la EHU (Universidad del País Vasco), la Universidad de Manchester) y el instituto ECONOVO, dependiente de la Universidad de Aarhus.
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