El regreso de un gigante de los cielos: nacen los primeros pollos de buitre negro en el Sistema Ibérico Sur después de un siglo

agosto 26, 2026

Por primera vez en décadas, dos pollos de buitre negro (Aegypius monachus) han nacido en el Parque Natural del Alto Tajo, alumbrados por dos de las cinco parejas que se han establecido esta primavera en la zona por primera vez desde que esta ave necrófaga desapareciera del territorio como especie residente hace al menos cien años. Todo un hito para el programa de reintroducción de esta especie en Castilla-La Mancha.

El pollo de buitre negro nacido este año en el Sistema Ibérico Sur, durante la colocación del dispositivo GPS que permitirá seguir sus movimientos
CHENXI CHE

 

Cinco años después de las primeras sueltas del Programa de Reintroducción del Buitre Negro en el Alto Tajo y la Serranía de Cuenca, que ha liberado hasta ahora 37 ejemplares, se trata de los primeros ejemplares que cumplen con el gran objetivo de esta acción: conseguir que vuelva a haber buitres negros viviendo de manera permanente en este territorio, como ocurría hasta hace unos cien años, cuando el deterioro de las masas forestales supuso la desaparición de la especie en la zona.

De los dos pollos nacidos por primera vez en el marco del programa, uno de los pollos falleció a los pocos días de la eclosión, mientras que el otro sigue creciendo en buenas condiciones de salud y se le ha colocado un transmisor GPS, lo que posibilitará un seguimiento estrecho de su evolución cuando abandone el nido.

La captura del pollo para la colocación del GPS es una tarea delicada y compleja
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El programa está dirigido por la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha y el Parque Natural del Alto Tajo y está siendo implementado sobre el terreno por la Fundación Española de Renaturalización-Rewilding Spain y la Asociación Terra Naturalis. Se puso en marcha en 2020 y cuenta con una red de 21 nidos artificiales construidos sobre árboles, seis puntos de alimentación suplementaria y un aviario de adaptación en el que buitres negros que llegan desde los centros de recuperación de fauna silvestre de Castilla-La Mancha pasan meses familiarizándose con el que se espera que sea su nuevo hábitat cuando sean liberados.


Fortaleciendo un proceso clave en la naturaleza

El buitre negro es el ave necrófaga de mayor envergadura que habita en España. Ahora, el surgimiento de una nueva generación de buitres negros nacidos en el territorio no solo es un hito para la biodiversidad en el Sistema Ibérico Sur, sino que también fortalece un proceso ecológico clave en el mantenimiento de ecosistemas sanos, como es el de la eliminación de cadáveres y la descomposición. Las necrófagas desempeñan un papel esencial, ya que al alimentarse de carroña evitan la propagación de enfermedades y devuelven nutrientes al suelo, actuando como sanitarios de los ecosistemas.

Una de las parejas que ha criado se había instalado esta primavera por primera vez en una de las 21 plataformas nido construidas por desde el programa de reintroducción, mientras que la otra lo ha hecho en un nido construido por ella misma. Otras tres parejas del programa se han instalado también en nidos artificiales del programa, pero sin llegar a realizar puesta este año.

Los buitres negros crean colonias de cría laxas, es decir, con nidos en grandes árboles que pueden estar separados desde unas decenas de metros hasta varios kilómetros de distancia unos de otros. Dadas sus excepcionales masas forestales, “el Alto Tajo y la Serranía de Cuenca pueden albergar un gran número de nidos, por lo que puede constituirse en el futuro en una importante colonia para esta especie amenazada”, explica Jorge Layna, responsable técnico de Terra Naturalis en este proyecto.

 

 

 

Además del hito que representan estos nacimientos después de un siglo de ausencia, el establecimiento de estas primeras parejas es, sobre todo, una gran noticia de cara al futuro. El buitre negro tiende a establecerse y reproducirse en el territorio en el que ha nacido y una vez que se empareja, suele permanecer en el mismo lugar de por vida. Ahora, cabe esperar que las dos parejas y su descendencia continúen viviendo en el Alto Tajo, constituyéndose así en los primeros ejemplares  de una potencial nueva colonia estable que contribuirá no solo a diversificar el papel que llevan a cabo las aves necrófagas entre un mayor número de especies, sino también a la conservación del buitre negro en España, donde está catalogado como vulnerable con alrededor de 3.000 parejas reproductoras censadas en la actualidad.

 

Otros 13 ejemplares han sido equipados con dispositivos GPS antes de su liberación el próximo otoño
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El nacimiento de estos pollos constituye todo un hito para el programa de reintroducción del buitre negro en el Alto Tajo que ha sido posible gracias al impulso institucional, la colaboración de entidades especializadas y la aplicación de un riguroso protocolo de adaptación y seguimiento científico que incluye la monitorización constante de los ejemplares liberados a través de dispositivos GPS.

Próxima suelta de otros 13 ejemplares

Sin embargo, el logro alcanzado no supone el final del trabajo. En estos momentos otros 13 ejemplares de buitre negro se encuentran en periodo de adaptación en las instalaciones del programa de reintroducción en Peralejos de las Truchas. Han sido equipados recientemente con transmisores GPS y serán liberados el próximo otoño para seguir impulsando el asentamiento de la especie en nuestro territorio.

El Sistema Ibérico Sur es actualmente el hábitat de abundantes poblaciones de buitre leonado (Gyps fulvus) y alimoche (Neophron pernopterus). El asentamiento del buitre negro situará al territorio más cerca de tener como habitantes permanentes las cuatro especies de buitres que existen en España, ya que se está diseñando también una estrategia para la reintroducción del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).

El director de proyecto de Rewilding Spain en el Sistema Ibérico Sur, Pablo Schapira, ha destacado la importancia de este hito en varios aspectos: “Estamos más cerca de restablecer el carroñeo en nuestro territorio con las cuatro especies de grandes aves necrófagas que hay en la Península Ibérica, esto reforzará la cadena trófica en un proceso ecológico esencial. Además, que haya buitres negros anidando aquí también añade un nuevo atractivo para los amantes de la observación de la naturaleza, por lo que también es una buena noticia para el desarrollo socioeconómico”.

La consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, también se ha referido a este logro en el Alto Tajo como un “hito histórico” y ha destacado “la colaboración inestimable de la Fundación Rewilding Spain y la asociación Terra Naturalis que demuestra el esfuerzo y el trabajo conjunto que estamos realizando”.

 

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